Bareyo tiene mar, marismas y el Camino del Norte cruzando el municipio, pero también un terreno perfecto para explorarlo sobre dos ruedas. Entre Ribamontán al Mar, Ribamontán al Monte y los pueblos de Trasmiera hay pistas rurales, caminos de tierra y carreteras secundarias con poco tráfico que dan para varias salidas en bicicleta de montaña sin alejarse mucho de las villas.

Camino rural de tierra entre prados verdes de Trasmiera con una bicicleta de montaña apoyada en primer plano.

Reunimos cuatro rutas reales de la zona, de menor a mayor dificultad en una escala de 1 a 5 -en este radio no hay ninguna que llegue a un 5, la más exigente se queda en un 4-. Dos costeras, una de interior con más desnivel y una circular que combina carretera y pista. Puedes consultar el estado de las pistas y más variantes en la guía de rutas cicloturistas de Turismo de Cantabria. Al final, qué rutas funcionan mejor si vas con niños.

De Güemes a Bareyo por la Ermita de San Roque

Dificultad: 1/5. Esta ruta enlaza Güemes con Bareyo por caminos rurales y carreteras secundarias de poco tráfico, pasando por el Monasterio de Nuestra Señora de Latas, la iglesia de San Vicente Mártir de Güemes y la ermita de San Roque, del siglo XVII -el mismo templo que aparece en nuestra ruta de senderismo de Santa María de Bareyo. Hasta la ermita hay algo menos de 16 kilómetros desde Güemes, con un tramo final que cruza el río Campiezo antes de entrar en Bareyo. El terreno es prácticamente llano, sin dificultad técnica, así que sirve de toma de contacto para quien no ha hecho BTT en la zona o quiere ir con niños que ya pedalean con soltura.

Ciclista cruzando un puente de piedra sobre el río Campiezo cerca de Güemes, luz de mañana.

La senda costera de Loredo, Langre y Galizano

Dificultad: 2/5. El camino que bordea los acantilados entre Loredo, Langre y Galizano es la ruta más fotogénica de las cuatro: sale de la playa de Loredo, cruza bosques de pino y prados hasta las crestas del acantilado con vistas a la isla de Santa Marina, y baja hacia la playa de Langre y la cala de Galizano. Es un camino apto para todos los niveles salvo un par de tramos cortos junto al borde, donde conviene bajarse de la bici. El desnivel es suave pero constante -nada que un cambio de marchas no resuelva-, y el paisaje compensa cualquier repecho.

El circuito de Ribamontán al Mar y Ribamontán al Monte

Dificultad: 3/5. Este circuito de 22 kilómetros recorre los dos municipios de Ribamontán -al Mar y al Monte- por un trazado que los propios ciclistas de la zona describen como rompepiernas: sin grandes puertos, pero con repechos cortos y seguidos que se notan en las piernas al final del recorrido. Es apto tanto para bicicleta de montaña como de carretera, ya que buena parte va por asfalto de poco tráfico. La única precaución real es el propio tráfico: en verano y los fines de semana la zona se llena de coches, así que conviene circular con luces y chaleco reflectante incluso de día.

Camino asfaltado de poco tráfico atravesando prados verdes en el circuito de Ribamontán al Mar.

De San Mamés de Meruelo al Alto de San Martín

Dificultad: 4/5. La más exigente de las cuatro sale de San Mamés de Meruelo, sube hasta la Fuente de los Tejeros y el Alto de San Martín, y baja hasta Güemes -el tramo con más metros de desnivel acumulado de todo este radio. Hay pistas de tierra con algún tramo técnico y subidas seguidas que piden piernas entrenadas; a cambio, desde el alto se ve buena parte de la costa de Trasmiera de un vistazo. No es una ruta para iniciarse en la BTT, pero tampoco requiere nivel de competición: con una bici de montaña en condiciones y algo de rodaje previo se completa sin sufrir de más.

Subida de tierra técnica hacia el Alto de San Martín con vistas panorámicas de la costa de Trasmiera al fondo.

Rutas en bicicleta con niños cerca de Bareyo

Para salir con los más pequeños, la ruta de Güemes a Bareyo por San Roque es la opción más segura: llana, corta y por caminos con poco tráfico. El primer tramo de la senda de Loredo, Langre y Galizano -hasta las crestas del acantilado, antes del descenso técnico- también funciona bien si los niños ya dominan la bici en terreno irregular, siempre con un adulto delante marcando el ritmo. Dejaríamos el circuito de Ribamontán por el tráfico de coches y la subida a San Martín por el desnivel para cuando los niños sean algo más mayores.

Lo que hay que saber

Mejor época: de abril a octubre, con menos barro en las pistas de tierra y días más largos para completar la ruta más larga con luz. Bicicleta: BTT o gravel para las cuatro rutas; la de Güemes a Bareyo y el circuito de Ribamontán también se pueden hacer con bici de carretera si evitas los tramos de tierra. Agua y sombra: ninguna de las cuatro tiene fuentes a lo largo del recorrido, y las costeras apenas tienen sombra. Tráfico: en el circuito de Ribamontán, casco y luces incluso de día en los tramos de carretera. Mareas: no afectan a estas rutas, a diferencia de las de senderismo de la zona, que van por el interior o por lo alto del acantilado.

No hace falta ser un ciclista de competición para conocer Trasmiera en bici. Con una BTT decente y ganas de pedalear despacio, el paisaje hace el resto.

Cuatro rutas, cuatro ritmos, y ninguna a más de media hora en coche desde las villas, la misma Trasmiera que recorrimos a pie en nuestra guía de rutas de senderismo cerca de Bareyo, esta vez sobre dos ruedas.

Bareyo Residences está en el corazón de esta comarca, con Ribamontán al Mar y el resto de Trasmiera a un pedaleo de distancia. Las villas estarán disponibles para reservar desde septiembre de 2027.