Las mejores playas de la costa occidental de Cantabria son Oyambre, con casi dos kilómetros de dunas dentro de su parque natural; Comillas, urbana y familiar; El Tostadero en San Vicente de la Barquera, con los Picos de Europa al fondo; y Los Locos en Suances, entre acantilados y con oleaje para surfear.

Si en la guía de la costa oriental cruzamos hacia Laredo y Castro-Urdiales, esta vez el viaje va en sentido contrario: hacia el oeste, pasando Santander, hasta el Parque Natural de Oyambre y San Vicente de la Barquera. Es una zona distinta — más verde, con dunas en vez de acantilados urbanos, y los Picos de Europa asomando al fondo de casi cualquier foto. Aquí el paisaje cambia de escala: los arenales son más largos, el mar llega con más fuerza y los pueblos, con su pasado marinero, invitan a quedarse más de una tarde.

No es una excursión para hacer con prisa. Entre Suances, la más cercana, y San Vicente, en el extremo occidental, hay bastante que ver — playas, sí, pero también pueblos con encanto y un parque natural que merece un rato caminando entre dunas. Si es tu primera semana en la zona, te recomendamos combinarlo con nuestra guía de playas cerca de Bareyo: allí tienes las cuatro playas de referencia a cinco y veinte minutos; esta ruta es el plan para el día en que quieres alejarte un poco más.

Vista panorámica de la costa occidental de Cantabria, playa amplia con dunas verdes, luz de última hora de la tarde

Playa de Oyambre, la joya de la costa occidental

La playa de Oyambre es la gran protagonista de la costa occidental: casi dos kilómetros de arena abierta al Cantábrico, con un campo de dunas que se extiende hasta la Ría de la Rabia. Está dentro del Parque Natural de Oyambre, lo que significa cero construcción a pie de playa y un paisaje que apenas ha cambiado en décadas. El viento suele soplar con fuerza, así que es una playa que gusta a quien practica surf o kitesurf — y menos a quien busca aguas totalmente en calma. Queda a unos cuatro kilómetros de Comillas y seis de San Vicente de la Barquera, así que suele combinarse con cualquiera de los dos pueblos en la misma excursión.

Playa de Oyambre con su campo de dunas y el Parque Natural al fondo, marea baja

Playa de Comillas

En pleno pueblo de Comillas, esta playa en forma de concha tiene poco más de un kilómetro y queda resguardada de los vientos del norte, lo que la hace bastante más tranquila que Oyambre. Es de arena fina, con pendiente suave y todos los servicios de una playa urbana — socorristas en temporada, duchas, accesos fáciles — así que funciona bien con niños pequeños. La ventaja añadida es el propio pueblo: Comillas conserva una de las colecciones de arquitectura modernista más importantes de España, con El Capricho de Gaudí a diez minutos andando de la arena. Es fácil convertir la mañana de playa en una tarde de paseo por el casco histórico.

Playa de Comillas en forma de concha, con el pueblo y su arquitectura modernista al fondo

El Tostadero y el puerto de San Vicente de la Barquera

San Vicente de la Barquera es, para muchos, el pueblo más fotogénico de Cantabria: una villa marinera construida sobre una ría, con un puente medieval de casi 30 arcos y un castillo del siglo XIII vigilando desde lo alto. Su playa, El Tostadero, se despliega justo enfrente del casco urbano, con los Picos de Europa recortados al fondo en los días claros — una de esas estampas que vale la pena ver al menos una vez. El paseo conserva la actividad pesquera de siempre: es habitual encontrar barcas amarradas junto a la lonja, y comer marisco recién descargado a pocos metros de la arena. Para llegar sin sorpresas de aparcamiento en agosto, la información municipal del ayuntamiento detalla accesos y zonas habilitadas.

Playa de Los Locos, en Suances

Suances es la parada más cercana de esta ruta y también la más distinta: aquí no hay dunas ni ría, sino un acantilado que cae directamente sobre la arena. La playa de Los Locos forma parte de una reserva de surf que comparte con la vecina playa de La Tablía, y el oleaje —más abierto e intenso que en las playas resguardadas— atrae a bastante gente con tabla desde primera hora. No es la playa más cómoda para un día tranquilo con niños pequeños, pero sí una de las más espectaculares de toda la costa occidental, con el pueblo asomando por encima del acantilado y vistas que cambian por completo según la marea.

Lo que hay que saber

Distancia desde Bareyo: Suances, la más cercana, a unos 50 minutos por la N-611 y la A-8. Comillas, algo más de una hora. Oyambre y San Vicente de la Barquera, en el extremo occidental de la ruta, sobre 1h15. Con niños pequeños: Comillas, por sus servicios y su playa resguardada. Oyambre y Los Locos, mejor para quienes buscan surf u oleaje. Aparcamiento: amplio en Oyambre, junto al parque natural; limitado en el centro de San Vicente y Comillas en temporada alta — mejor llegar antes de las 11h. Antes de venir: si buscas algo más cerca de las villas, consulta primero nuestra guía de playas cerca de Bareyo; y si prefieres quedarte en la costa oriental, tenemos también la ruta hacia Laredo, Santoña y Castro-Urdiales.

La costa occidental cambia de escala: dunas en vez de acantilados urbanos, y los Picos de Europa asomando al fondo de casi cualquier foto.

Ir hacia el oeste desde Bareyo es cambiar de paisaje sin salir de Cantabria: de las playas resguardadas del municipio a las dunas de Oyambre, los pueblos con encanto y el telón de fondo de los Picos de Europa. Es una excursión de día completo, pero que se hace corta.

Bareyo Residences está en el punto de partida de ambas rutas, hacia el este y hacia el oeste. Disponible para reservar desde septiembre de 2027.