Cantabria tiene una de las mayores concentraciones de arte rupestre paleolítico del mundo, buena parte de ella dentro de cuevas que se pueden visitar hoy con reserva previa. No todas están abiertas al público -Altamira original, por ejemplo, solo recibe cinco visitantes a la semana por sorteo-, pero hay una media docena de opciones reales, verificadas y aptas para ir en familia, repartidas entre la costa y el interior de la región.

Seleccionamos seis cuevas que se pueden visitar sin necesidad de ganar ningún sorteo, ordenadas de la más sencilla para los niños más pequeños a la que exige algo más de paciencia o antelación en la reserva. Todas están gestionadas por organismos públicos, con horarios y tarifas que cambian entre temporada alta y baja, así que conviene comprobarlos antes de ir -sobre todo si el plan es encadenar dos cuevas en el mismo día.
Neocueva de Altamira
La Neocueva, en el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, en Santillana del Mar, es una réplica a tamaño real de la sala de polícromos original, con las mismas pinturas de bisontes que hicieron famosa la cueva. Al ser una reproducción, no hay galerías estrechas ni escaleras que sortear, así que es la opción que mejor tolera a los niños más pequeños y a quien no se siente cómodo en espacios cerrados. Abre de martes a sábado, de 9:30 a 20:00 en temporada de mayo a octubre, y domingos hasta las 15:00. La entrada general cuesta 3€ (1,50€ reducida), y es gratuita los sábados desde las 14:00 y todos los domingos -el momento con más familias, conviene ir a primera hora si se busca tranquilidad. El museo, con piezas originales de la cueva y de otros yacimientos cántabros, se completa en la misma visita, y también ofrece un pase guiado familiar con horario propio.

El Soplao
A algo más de una hora en coche desde Bareyo, en el límite entre Cantabria y Asturias, El Soplao es la más espectacular de las seis por tamaño: 1.500 metros de galerías con formaciones de excéntricas que le han valido el apodo de capilla sixtina de la geología. La visita clásica, por pasarela y accesible para movilidad reducida, dura una hora y actualmente se hace caminando los primeros 300 metros, ya que el tren minero está fuera de servicio por avería. La entrada general cuesta 15€, la infantil de 4 a 16 años 12,50€, y los menores de 4 entran gratis, aunque conviene llevar portabebés si van en brazos porque no hay asiento para ellos. Es la cueva que más impresiona a los niños por sus dimensiones y sus formas, aunque también la que más tiempo de coche exige de las seis, así que conviene reservarla para un día completo.

Cueva de Cullalvera
En Ramales de la Victoria, a unos 45 minutos de Bareyo, Cullalvera tiene una de las bocas de cueva más grandes de Cantabria y aloja una colonia de murciélagos que suele ser el punto que más entusiasma a los niños de la visita. El recorrido, de unos 45 minutos por un camino bien acondicionado, mantiene una temperatura interior de unos 10 grados, así que conviene llevar algo de abrigo incluso en agosto. Abre todos los días de 10:00 a 18:00, con entrada general de 3€ y reducida de 1,50€ para menores de 4 a 12 años; los más pequeños entran gratis. Conviene reservar con antelación, ya que también es la taquilla desde la que se gestionan las entradas de Covalanas, y conviene recoger el ticket al menos un cuarto de hora antes de la sesión.

Cueva de El Castillo
En Puente Viesgo, a unos 50 minutos de Bareyo, El Castillo conserva arte rupestre real -manos en negativo, ciervas, bisontes- con una antigüedad que ronda los 40.000 años, entre las pinturas más antiguas conocidas en Europa. Abre de martes a sábado, de 9:30 a 13:30 y de 14:30 a 18:30, y domingos de 9:30 a 14:30; cierra los lunes. La entrada general cuesta 15€ y la reducida 7,50€ para menores de 4 a 12 años, mayores de 65 y familias numerosas, entre otros colectivos. Comparte recinto con el museo de Puente Viesgo, así que se puede combinar con la cueva de Las Monedas en la misma jornada si los horarios de sesión encajan, algo que conviene planear al reservar y no improvisar in situ.

Cueva de Las Monedas
A pocos metros de El Castillo, en el mismo monte, Las Monedas muestra pinturas de reno y bisonte de hace unos 16.000 años, con un recorrido más corto y grupos reducidos -un máximo de siete personas por sesión-, lo que obliga a reservar con más antelación que en las otras cuevas de la lista. No se recomienda para menores de 4 años por las características del recorrido, aunque los niños de esa edad entran gratis si finalmente se apuntan. Los precios y horarios son los mismos que en El Castillo: 15€ la entrada general, 7,50€ la reducida, cerrado los lunes, con sesiones limitadas que se agotan antes en fines de semana de verano.

Cueva de Covalanas
Covalanas, también en Ramales de la Victoria, guarda una serie de ciervas pintadas en ocre rojo mediante la técnica del punteado, una de las más características del arte paleolítico cántabro. La visita es la más breve de las seis, pensada para apreciar un panel concreto más que para recorrer galerías largas, lo que la hace más interesante para niños ya algo mayores que para los más pequeños que se cansan enseguida de esperar explicaciones. Las entradas del mismo día solo se pueden comprar en la taquilla de Cullalvera y están sujetas a disponibilidad, así que conviene reservar con antelación por internet si las fechas son ajustadas. Precio: 15€ general, 7,50€ reducida.

Lo que hay que saber
Reservas: todas menos El Soplao dependen de la Red de Cuevas de Cantabria, donde se reserva con antelación; en temporada alta conviene hacerlo con varios días de margen, sobre todo para Las Monedas por su aforo reducido. Temperatura: el interior de todas las cuevas ronda los 10-14 grados durante todo el año, así que conviene llevar una prenda de abrigo aunque fuera haga calor. Fotografía: no se permite el uso de flash en ninguna de las seis, y en varias está prohibido fotografiar directamente el arte rupestre. Accesibilidad: la Neocueva de Altamira y la visita clásica de El Soplao son las más accesibles para movilidad reducida; el resto tiene escalones o pasos estrechos. Con niños muy pequeños: Neocueva de Altamira y El Soplao son las que mejor toleran cochecitos o niños en brazos; Las Monedas no se recomienda por debajo de los 4 años. Complemento: si el interés es la prehistoria, el MUPAC de Santander reúne piezas originales de varias de estas cuevas en un mismo museo.
No hace falta ganar el sorteo de Altamira para tocar el arte paleolítico de cerca. Cantabria tiene media docena de cuevas reales donde entrar, y ninguna exige más que reservar con tiempo.
Seis cuevas, seis formas distintas de escapar del calor de agosto bajo tierra, sin salir de Cantabria. Es uno de esos planes que combina bien con una estancia larga: hoy cueva, mañana playa, y ningún día igual al anterior, con opciones tanto para las tardes de más calor como para un día entero de excursión hacia el interior.
Bareyo Residences está pensado para quedarse el tiempo suficiente como para hacerlas todas sin prisa. Las villas estarán disponibles para reservar desde septiembre de 2027.


